Lo que tenés que saber

Sostén - Asociación Civil

TIPOS DE CÁNCER





Es una enfermedad maligna que afecta la última porción del tubo digestivo, o sea todo el colon y la última porción que se llama recto. La mayoría comienza con pólipos en el colon o en el recto que luego de mucho tiempo se convierten en cáncer.


¿Lo pueden contraer todas las personas?

  • Antecedentes personales de pólipos o cáncer colorectal.

  • Antecedentes de enfermedad inflamatoria intestinal como Enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa.

  • Causas genéticas como poliposis adenomatosa familiar o el síndrome de Linch (cáncer colorectal familiar no poliposo.) Solo son el 5% de los casos.

  • Predisponen el tabaco, la obesidad, la vida sedentaria y el alcohol.

  • El 90% se diagnostican en mayores de 50 años y el 75% sin factores de riesgo conocidos.

  • La edad de mayor incidencia es entre los 65 y 75 años afectando a hombres y mujeres de la misma manera.

  • Solo el 25% de los casos se observa a edades menores.


¿Qué síntomas aparecen?

La mayoría de las veces no produce síntomas y es un hallazgo en las pruebas de diagnóstico precoz.
La sintomatología puede ser: sangrado con la materia fecal, cambios en la manera de evacuación intestinal, dolores a nivel abdominal y sensación constante de defecar, anemia y pérdida de peso.
Es importante saber que en el inicio la enfermedad puede desarrollarse sin síntomas.


¿Cuándo debemos consultar a un médico?

  • Las personas que presenten los síntomas que ya hemos enumerado.

  • Varones y mujeres entre los 50 y 75 años sin antecedentes de cáncer colorectal.

  • Varones y mujeres con antecedentes familiares de cáncer colorectal

  • Las personas que han tenido pólipos adenomatosos o que han tenido cáncer colorectal.


¿Cómo prevenimos el cáncer colorectal?

  • La prevención está relacionada con el estilo de vida y la dieta.

  • Dieta rica en fibras, frutas y vegetales.

  • Disminución de carnes rojas y grasas de origen animal.

  • Limitar las calorías y hacer actividad física (45 minutos 3 veces por semana.)

  • Evitar el tabaco y el alcohol en exceso.

  • Estas medidas generales corresponden a la prevención primaria.


¿Que es el diagnóstico temprano o la prevención secundaria?

A partir de los 50 años hasta los 75, a pesar de no tener síntomas, se deben realizar chequeos regulares para detectar pólipos o adenomas. Esto permite tratar el cáncer colorectal en una etapa temprana, controlando el 90% del mismo. Cuando aparecen síntomas, el control del cáncer se reduce al 60%


¿Qué estudios nos permiten detectar precozmente el cáncer de colon y de recto?

1.- Test de sangre oculta en materia fecal una vez al año.
2.- Videocolonoscopia.

El test de sangre oculta es muy fácil de realizar y nos permite evaluar la sangre no visualizada en materia fecal, esto puede ser generado entre otras cosas por pólipos o por cáncer. Puede ser realizado en nuestra propia casa y los reactivos actuales son mucho más sensibles por lo que no es necesario realizar antes una dieta especial. Toda persona que se le diagnostique sangre oculta debe realizar la videcolonoscopia para detectar el pólipo o cáncer que produce el sangrado. Muchos dicen que este estudio evalúa solamente el colon izquierdo y la región rectal por lo que es más valido realizar la endoscopia.

La Videocolonoscopia se realiza a través de un tubo flexible que mediante una cámara permite visualizar todo el colon y el recto y de esa forma resecar pólipos o realizar la detección del cáncer. La realizan médicos especializados, requiere una preparación del colon y se efectúa con sedación anestésica.


¿Que es el diagnóstico temprano o la prevención secundaria?

A partir de los 50 años hasta los 75, a pesar de no tener síntomas, se deben realizar chequeos regulares para detectar pólipos o adenomas. Esto permite tratar el cáncer colorectal en una etapa temprana, controlando el 90% del mismo. Cuando aparecen síntomas, el control del cáncer se reduce al 60%


¿Cuál de estas pruebas es ideal para mí?

  • Depende de las preferencias del paciente.

  • De la enfermedad que pueda tener.

  • De los recursos disponibles de cada paciente.


¿Qué tratamiento tiene el cáncer colorectal?

  • La cirugía es el tratamiento ideal y la resección del área afectada junto a los ganglios afectados y órganos vecinos involucrados.

  • Cuanto más localizada se encuentre menos invasivos van a ser los tratamientos que se deban realizar.

  • El tratamiento se puede complementar con quimioterapia y radioterapia.


CONSIDERACIONES SOBRE EL CÁNCER COLORECTAL.


¿Se puede hacer algo para evitar el cáncer?

Disminuyen el riesgo del diagnóstico: La alimentación rica en frutas y verduras, baja en grasas saturadas y poca carne roja; la actividad física regular; el mantenimiento del peso corporal; evitar el tabaco y el consumo exagerado de alcohol.

¿Se puede curar?

El 90 % de los casos se controla sin inconvenientes.

¿Es una enfermedad que afecta a los hombres?

No, afecta hombres y mujeres por igual. Algo más a los hombres.

¿Solo deben realizarse los estudios quienes tienen síntomas o antecedentes familiares?

NO. Después de los 50 años lo deberían realizar todos.

¿Es doloroso?

NO. Se realiza con sedación anestésica.



¿Qué es el cáncer de mama?

Es una enfermedad causada por la multiplicación anormal de las células de la mama que forman un tumor maligno.
Las células normales crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Algunas veces este proceso se descontrola formando una masa de tejido que es lo que se conoce como tumor. Este tumor se puede desarrollar en distintas partes del tejido mamario.


¿A quiénes afecta?

Mayoritariamente a mujeres de entre 45 y 70 años de edad. Se desconocen cuáles son los causantes aunque se reconocen algunos factores que aumentan el riesgo de enfermar:

  • Ser mayor de 50 años.

  • Antecedentes personales de cáncer de mama o de enfermedad benigna (no cancerosa) de mama.

  • Antecedentes familiares de cáncer de mama.

  • Tratamiento con radioterapia dirigida a la mama o el pecho.

  • Tratamiento con hormonas, como estrógeno y progesterona.

  • Menstruación a edad temprana.

  • Edad avanzada en el momento del primer parto o nunca haber tenido hijos.

Otros factores que aumentan las posibilidades de tener cáncer de mama y sobre los cuales se puede intervenir son: el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo de alcohol en exceso.


¿Es siempre hereditario?

El cáncer hereditario representa alrededor del 5-10% de todos los casos de cáncer de mama. Algunos genes mutados relacionados con éste tipo de cáncer son más comunes en ciertos grupos étnicos.

Los dos genes mejor caracterizados son los llamados BRCA1 y BRCA2, cuyas mutaciones confieren un riesgo aumentado de tener cáncer de mama y otros tumores en edades especialmente jóvenes.


¿Qué es la prevención primaria?

Disminuir o eliminar la exposición a factores de riesgo de forma tal de reducir las posibilidades de desarrollar cáncer de mama. La adherencia a estilos de vida saludable es una forma de actuar de modo preventivo: no fumar, evitar el consumo de grasas, realizar actividad física, moderar el consumo de alcohol. Las terapias de reemplazo hormonal y la exposición excesiva a la radiación ionizante (rayos x) también aumentan el riesgo de tener cáncer de mama.


¿Cuándo se debe realizar?

Es la detección temprana del cáncer de mama.

Se realiza a través de:

MAMOGRAFÍA: Radiografía de las mamas. Con este estudio es posible detectar el cáncer de mama en su fase asintomática, cuando todavía la lesión no es palpable, o es mínimamente palpable, por lo cual, es posible recurrir a mejores posibilidades de cura, con tratamientos menos agresivos que los que se realizan cuando el cáncer está más avanzado. Cuando el cáncer provoca síntomas y alteraciones de la mama detectables al examen físico, significa que estamos en presencia de un nódulo palpable. En un estado avanzado de la enfermedad se pueden observar variables manifestaciones como retracción del pezón, cambios en la textura y el color de la piel, prurito o lesiones descamativas en el pezón.


¿Qué es la prevención secundaria?

La recomendación del plan nacional es que todas las mujeres de entre 50 a 70 años se realicen un estudio mamográfico cada dos años junto a un examen físico de las mamas por parte de un profesional de la salud. Por otra parte, tanto en las mujeres de entre 40 y 50 años como en las mayores de 70 la decisión de hacer o no una mamografía debe ser personalizada. La mujer debe hablarlo con su ginecólogo/a o con su médico/a de cabecera y valorar los pros y los contras de hacer el estudio mamográfico.

MÉTODOS DE DIAGNÓSTICO POR IMÁGENES: Como la ecografía, la cual se usa en forma complementaria a la mamografía, y la resonancia magnética que se emplea fundamentalmente en mujeres con fuertes antecedentes familiares y mutaciones genéticas conocidas detectadas o altamente sospechadas y en situaciones puntuales cuando exista indicación (por ejemplo: algunas mujeres con mamas extremadamente densas o que tengan prótesis mamarias).


¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Los métodos para la evaluación de una anormalidad en la mama incluyen, además del examen físico realizado por un profesional entrenado, el examen por imagen y eventualmente la toma de una pequeña muestra de la lesión para poder determinar el origen de la misma. Estos procedimientos comprenden el triple diagnóstico y aportan en conjunto la mayor certeza sobre si una lesión es benigna o maligna.

Ante una mamografía con una imagen sospechosa de cáncer o bien un examen físico con la detección de una lesión visible y/o palpable en la mama, se deberá proceder a tomar una muestra de la misma (biopsia) que permita definir la conducta terapéutica posterior (tratamiento).


¿Qué es una biopsia?

La biopsia consiste en la extracción de células y tejidos para que un médico patólogo pueda observar y verificar, bajo un microscopio, si hay signos de cáncer. Existen diferentes tipos de biopsias y la elección de cada una deberá ser individualizada.
Ante la confirmación de cáncer, se realizarán pruebas y estudios adicionales (los cuales pueden variar según la situación de cada paciente) para poder caracterizar el cáncer de mama y evaluar su extensión.
La correcta evaluación diagnóstica posibilitará la elección de la mejor estrategia terapéutica.


¿Qué tratamientos se realizan?

El tratamiento del cáncer de mama debe ser realizado por médicos con experiencia en su manejo. Hay distintos tipos de tratamientos para las pacientes con cáncer de mama, dependiendo del estadio (extensión de la enfermedad) y de las características de cada paciente.

Quirúrgico: La cirugía es el pilar fundamental para el control local del cáncer. La mayoría de las pacientes con enfermedad localizada (mama y ganglios), se someterán a cirugía con el fin de extirpar el cáncer de la mama. Existen diferentes tipos de cirugías; si el tumor es pequeño en relación al volumen mamario y la paciente tiene posibilidades de recibir radioterapia a posterior, es posible realizar un manejo conservador de la mama (se extirpa el tumor pero no toda la mama). Las pacientes con tumores grandes o que no pueden recibir radioterapia son candidatas a realizar mastectomía (extirpación del tumor y de la mama) Para tumores pequeños, la mastectomía y la cirugía conservadora ofrecen la misma chance de curación a largo plazo.
Además del tratamiento de la mama, deberán estudiarse los ganglios axilares a fin de evaluar su posible compromiso tumoral.

Radioterapia: La radioterapia es un tratamiento para el cáncer en el que se usan rayos x de alta energía u otros tipos de radiación para destruir células cancerosas o impedir que crezcan. La radioterapia es un componente esencial del manejo conservador de la mama. El objetivo de la radioterapia es reducir el riesgo de recidiva local (que la enfermedad vuelva localmente) y contribuir a aumentar las posibilidades de curación. Deberán realizar radioterapia todas las pacientes con tratamiento conservador y aquellas pacientes que a pesar de haber sido sometidas a mastectomía tienen la indicación de realizarla.

Oncológico: Además del tratamiento local (cirugía y radioterapia) existen otras modalidades de tratamientos, que se aplicarán en virtud de las características tumorales y la extensión de la enfermedad (estadio). Éstas incluyen a la quimioterapia, hormonoterapia y/o terapia biológica, y se basan en medicamentos que buscan destruir a las células cancerosas o impedir su crecimiento.
En el caso de pacientes con enfermedad localizada o localmente avanzada (mama y ganglios) se pueden aplicar antes (para reducir el tamaño tumoral y la extensión de la cirugía) o después de la cirugía (para destruir cualquier célula cancerosa que haya quedado) En el caso de pacientes con enfermedad avanzada (extensión tumoral en otros sitios, más allá de la mama y los ganglios) se aplicarán desde el momento del diagnóstico y representarán el pilar fundamental del tratamiento para aumentar la supervivencia de las mismas y mejorar su calidad de vida.


MITOS Y VERDADES SOBRE EL CÁNCER DE MAMA

Si no tengo antecedentes familiares no tendré cáncer.
Si bien la predisposición hereditaria es uno de los principales factores de riesgo, más 80% de las mujeres afectadas por cáncer de mama no tiene antecedentes familiares. Por eso es recomendable realizar los controles periódicos en salud, con un examen físico anual por parte de un profesional y a partir de 50 años una mamografía cada 2 años.

Si mis antecedentes familiares provienen de la rama paterna, no tendré cáncer de mama.
Esto es falso, los antecedentes de ambas ramas de la familia, materna y paterna, son igualmente importantes.

El cáncer de mama no se da hasta la menopausia.
Si bien es cierto que el riesgo de tener cáncer de mama aumenta con la edad (más del 70% de cánceres de mama se producen en mujeres mayores de 50 años) los tumores de mama pueden aparecer a cualquier edad. Por ello es importante consultar ante la presencia de síntomas

No se puede hacer nada por evitar la enfermedad.
Se pueden hacer cosas para que sea menos posible enfermarse de cáncer de mama: practicar un estilo de vida saludable Está demostrado que aumentan el riesgo de cáncer de mama la vida sedentaria, la obesidad en la postmenopausia, dieta rica en grasas saturadas y el tabaco, entre otros. Por ende se recomienda

  • Dieta rica en frutas y verduras y baja en grasas.

  • Ejercicio físico.

  • No fumar.

  • Alcohol: no más de 2 copas/día

Se pueden hacer cosas para que, si aparece un cáncer de mama, las posibilidades de curarlo sean mayores. Las revisiones periódicas y en especial, la mamografía para la detección precoz permiten tratarlo a tiempo y aumentar las chances de curación. Cuando más pequeño es el tumor, mayor es la posibilidad de curación y menos agresivo es el tratamiento.

Tener los pechos pequeños hace ser menos propensa al cáncer de mama.
El tamaño de las mamas no tiene relación con la probabilidad de tener cáncer.

Los corpiños con aro y/o dormir con el corpiño puesto, dificultan la circulación sanguínea y linfática y pueden desencadenar en cáncer.
Es aconsejable utilizar un corpiño que no ajuste demasiado ni comprima los pechos porque esto puede provocar dolores en las mamas o marcas en la piel pero no existe relación alguna entre la ropa interior y el riesgo de desarrollar la enfermedad.

Si no hay síntomas no debo preocuparme.
El 75% de casi 18.000 mujeres que son diagnosticadas cada año con esta enfermedad en la Argentina no tenían ningún factor conocido de importancia; muchas de ellas no tienen síntomas específicos. Por eso es esencial el control periódico. En algunos casos la enfermedad se anuncia a partir de algún síntoma como nódulos en la mama, cambios en la coloración o textura de la piel, ganglios axilares duros o persistentes entre otros. Esos síntomas deben llevar a la mujer a la consulta.

No hay posibilidad de padecer cáncer de mama si se ha padecido otro cáncer con anterioridad.
El riesgo aumenta si previamente se ha sufrido otro cáncer como de colon o de ovario.

La ingesta de anticonceptivos favorece la aparición de cáncer de mama.
No hay una evidencia científica que demuestra que los anticonceptivos orales producen cáncer de mama en la población sin antecedentes familiares ni personales.

El uso antitranspirantes es nocivo y contribuye a la aparición de cáncer de mama.
Los antitranspirantes no provocan problemas de salud (a excepción de reacciones alérgicas de la piel en las personas muy sensibles) por lo tanto su utilización es segura y no representa ningún riesgo para las personas.

Tener cáncer de pecho es tener una sentencia de muerte.
El cáncer se puede detectar y tratar en su fase temprana, antes de que se extienda. Incluso si el cáncer se hubiese extendido, existen nuevos tratamientos y terapias que pueden ayudar tanto a sobrevivir como en la calidad de vida.

Tener hijos y amamantarlos es una protección segura contra el cáncer de mama.
Es cierto que tener hijos y amamantarlos antes de los 30 años de edad reduce el riesgo, pero no por ello es una garantía contra el cáncer de mama.

Tuve cáncer de mama hace 5 años. Hasta ahora no pasó nada, por lo tanto mi cáncer de mama no se repetirá.
El cáncer de mama puede volver en cualquier momento, aunque hay más posibilidades de que suceda en el lapso de los primeros 5 a 10 años. Por eso es muy importante cumplir con el seguimiento planteado por los profesionales y de por vida.

Tengo un nódulo en la mama. Es cáncer.
La mayoría de los nódulos en la mama NO son cáncer. Pero como también puede ser una forma de presentación de la enfermedad, todo nódulo u otro síntoma que aparezca en la mama debe llevarla a la consulta médica sin demora.

Remedios de hierbas y suplementos nutricionales pueden ayudar a curar el cáncer de mama.
No hay ningún estudio científico que pruebe que los remedios de hierbas o suplementos nutricionales ayuden a curar el cáncer de mama. Algunas de estas medicinas alternativas afectan la eficacia de los medicamentos que los médicos prescriben habitualmente y pueden causar efectos secundarios o interferir con la efectividad de las terapias tradicionales. Es importante decirle al médico qué otros tratamientos está recibiendo el paciente.

Fui llamada porque necesitaban tomar "proyecciones adicionales" de las mamas después de mi mamografía. Quiere decir que tengo cáncer.
Las "proyecciones adicionales" son necesarias para definir una imagen que no es clara en la mamografía, pero esta imagen “no clara” puede ser una masa benigna o simplemente mama normal.

Las mamografías son dolorosas.
¿Son las mamografías cómodas? No. Pero no producen un dolor insoportable, y la mayoría de las mujeres confirmarían lo mismo. Las mujeres que todavía menstrúan deben organizar su turno para la mamografía durante las dos primeras semanas de su ciclo menstrual, cuando sus mamas están menos sensibles. Si usted encuentra que las mamografías son dolorosas hable con la técnica que la realiza. Debe tener en cuenta que la compresión ayuda a tener una mejor imagen, que facilitará la lectura del médico radiólogo/a.

Mi nódulo en la mama es muy doloroso, por lo que seguramente no es cáncer, ya que los nódulos cancerosos, supuestamente no son dolorosos.
En general el cáncer de mama no causa dolor, pero su ausencia no excluye la posibilidad de cáncer. El dolor es un síntoma inicial de cáncer en un bajo porcentaje o en estadios avanzados. No hay relación entre el hecho de que un nódulo sea o no doloroso, con el hecho de que sea cáncer. Toda tumoración en la mama debe ser controlada por un médico.

Si un cáncer es expuesto al aire durante una cirugía, se va a propagar.
La cirugía no causa la propagación del cáncer. Por el contrario, es un pilar fundamental en el control local de la enfermedad. Dejar el tumor sin tratamiento es el punta pie inicial para que la enfermedad progrese y se disemine

La terapia de radiación es peligrosa y quemará mi corazón, mis costillas y mis pulmones.
Las técnicas actuales de radiación son seguras y efectivas para tratar cáncer de mama y presentan pocas complicaciones. Los métodos utilizados en la actualidad minimizan la exposición del corazón, costillas y pulmones a la radiación. Puede ser que las mujeres sufran un oscurecimiento de la piel durante el tratamiento o un enrojecimiento similar a una quemadura por exposición solar. Esto desaparece una vez que termina el tratamiento.

Comer pollo aumenta el riesgo de tener cáncer de mama.
Existe la falsa creencia de que a los pollos se les inyectan hormonas para que logren un mayor crecimiento en menor tiempo. El crecimiento extremadamente rápido de los pollos de engorde es muy fácil de explicar y entender a través del mejoramiento genético que se logran estos niveles de productividad. Por ende los pollos no cuentan con ninguna sobrecarga hormonal, y además es una carne blanca por lo que DEBE incluirse en toda dieta equilibrada.

Si tengo síntomas, ya es tarde.
Si bien es cierto que el pronóstico del cáncer de mama es mejor cuanto más pequeño sea, muchas mujeres se curan aun teniendo nódulos palpables. Siempre se está a tiempo para recibir tratamiento y mejorar.

La punción desparrama el cáncer.
Las punciones con agujas finas o gruesas se usan desde hace mucho tiempo para hacer diagnóstico. Son métodos seguros y NO diseminan la enfermedad. Las complicaciones que pueden ocurrir, con poca frecuencia, son hematomas y muy raramente infecciones.



Es uno de los más frecuentes a nivel mundial y se observa con frecuencia entre personas de 60 a 65 años. En la República Argentina se diagnostican más de 10.000 casos por año, siendo el cuarto más frecuente en ambos sexos y el de mayor mortalidad. La mortalidad por este cáncer se encuentra en primer lugar para varones y en tercer lugar para las mujeres (luego de mama y colon-recto).
Según la organización mundial de la salud se calcula que en el 2025/2030 habrá 10 millones de muertes debidas al tabaco. En los hombres se mantiene estable en la última década que es de 70 por cada 100 mil y en las mujeres se observa un incremento que llega a 28 por 100 mil.
El 70 % de los pacientes presenta enfermedad avanzada cuando requieren asistencia y solo 5% sobrevive a los cinco años.
Los estudios epidemiológicos muestran una clara relación entre los factores ambientales como la exposición al tabaco y el desarrollo del cáncer de pulmón.
También se observa aumento del riesgo de cáncer de pulmón en los expuestos a otros carcinogenos como asbestos y radón.

Incidencia del tabaco:

80% de las muertes de cáncer de pulmón en el hombre.
75% de las muertes de cáncer de pulmón en la mujer
17% en casos de no fumadores.
28% de todas las muertes por cáncer

Incidencia en fumadores de más de 25 cigarrillos por día:

13% de posibilidades de morir de cáncer de pulmón antes de los 75 años
10% de posibilidad de morir de enfermedad coronaria.
28% de posibilidad de morir por una enfermedad relacionada con el tabaco
Los carcinogenos del tabaco son los hidrocarburos policilicos aromáticos y las N nitrosaminas. Los dos tipos principales de cáncer de pulmón
son el de células pequeñas y el de células no pequeñas.
El de células no pequeñas tiene 3 subtipos, el adenocarcinoma, el epidermoide y el indiferenciado.
El más frecuente es el adenocarcinoma, que es alrededor del 30 %. Si bien tiene relación con el tabaco es el más frecuente entre no fumadores.


Entre los factores de riesgo:

1.- Tabaco.
2.- Contaminación del aire.
3.- Exposición a sustancias nocivas como el asbesto, hollín, níquel, cromo, arsénico, alquitrán.
4.- Antecedentes familiares.
5.- Antecedentes personales: los que tuvieron cáncer de pulmón tienen mayor riesgo de tener un segundo cáncer.
6.- Edad mayor de 65 años.

No es fácil detectar precozmente el cáncer de pulmón. En general se lo encuentra en estadios avanzados. Tampoco el hecho de realizar una radiografía de tórax al año nos permite realizar un diagnóstico en forma temprana. El diagnostico se realiza por la citología del esputo, la broncoscopía, la punción aspirativa transtoráxica y la biopsia.
El tratamiento depende de la anatomía patológica. Si es de células grandes se realiza la cirugía en primera instancia y luego tratamiento adyuvante con radioterapia y quimioterapia. El de células pequeñas es patrimonio de la radioterapia fraccionada y quimioterapia. La cirugía en estos casos no se encuentra indicada.


Tener en cuenta:

  • El riesgo de desarrollar cáncer de pulmón no sólo está relacionado con la cantidad de cigarrillos/día sino también con la duración del estímulo tóxico. Por lo que el fumador social es también un sujeto de alto riesgo para el desarrollo de cáncer no sólo de pulmón sino de vía respiratorias altas, vejiga, páncreas, entre otras.


  • El seguimiento con imágenes no previene el cáncer, sólo intenta diagnosticar la enfermedad en etapas tempranas. La única medida que previene esta patología es la cesación del hábito de fumar. Además el cigarrillo está asociado no sólo a cáncer de pulmón, sino también a mayor riesgo de otras neoplasias malignas (tumores del tubo digestivo, vías respiratorias altas y vejiga), por lo que la placa de tórax puede resultar insuficiente.


  • El tabaco genera un fenómeno de dependencia psicológica inicial y luego física similar a cualquier otra adicción. Si el sujeto está convencido que está a tiempo de abandonar el hábito, es aconsejable que lo haga tan pronto como sea posible pues los daños celulares son acumulativos (en intensidad y duración) y al organismo le lleva mucho tiempo reparar estas lesiones y otras tantas veces es irreparable.


¿Qué es el Cáncer de Piel?

Es una enfermedad producida por el desarrollo de células cancerosas en cualquiera de las capas de la piel.

Existen dos tipos: el tipo no melanoma y el melanoma.
El cáncer de tipo no melanoma es el más frecuente y se denomina así porque se forma a partir de otras células de la piel que no son las que acumulan el pigmento (los melanocitos).
Dentro de este tipo se encuentran todos los cánceres de piel menos el melanoma maligno que es menos frecuente y más maligno.


¿Por qué se produce?

  • Puede deberse a diversos factores, como las quemaduras solares reiteradas o la exposición a radiación UV a largo plazo, cuya principal fuente es la luz solar. El grado de exposición a esta radiación depende de la intensidad de la luz, del tiempo de exposición, y de si la piel ha estado protegida.

  • Las personas que viven en áreas donde están expuestas todo el año a una luz solar intensa tienen mayor riesgo.

  • Estar largo tiempo a la intemperie por motivos de trabajo o diversión sin protegerse con ropas adecuadas y protección solar aumenta el riesgo.

  • Las lámparas y cabinas bronceadoras son otras fuentes de radiación ultravioleta que pueden causar un mayor riesgo de desarrollar un cáncer de la piel no melanoma.

  • La exposición a ciertos productos químicos como el arsénico, la brea industrial, la hulla, la parafina y ciertos tipos de aceites también son un factor de riesgo.

  • También es riesgosa la radiación producida por la radioterapia


¿Quiénes se ven más afectados?

Las personas que tienen riesgo aumentado de padecer un melanoma son: aquellas con pieles muy blancas que siempre se enrojecen y nunca se broncean; las que tienen gran número de lunares, las que presentan lunares atípicos; y quienes tienen parientes directos que han padecido melanoma.


¿Se puede prevenir?

Dado que el sol y los rayos ultravioletas constituyen la principal causa de cáncer de piel y sus efectos se van acumulando a lo largo de la vida, el método preventivo más efectivo es evitarlos.
El factor de riesgo conocido y que puede prevenirse y el más importante es la exposición solar repetida y desde la infancia, más aún si ocurren quemaduras importantes reiteradas.
La prevención en relación a la exposición solar debe realizarse durante todo el año y no sólo en verano, cuando el riesgo aumenta debido a la intensidad de los rayos solares. En este sentido, las personas que trabajan al aire libre deberán utilizar ropas claras y holgadas que les permitan protegerse del sol.

Asimismo, para que disfrutar del sol no se convierta en un riesgo, es conveniente adoptar las siguientes precauciones:

  • Evitar exponerse al sol entre las 10 horas y las 16 horas.

  • Cubrirse con ropas, sombreros y anteojos de sol.

  • Utilizar protector solar mayor 20 FPS (Factor de Protección Solar) aplicándolo media hora antes de la exposición y renovándolo cada dos horas o luego del baño.

  • Los bebés menores de 1 año deben evitar completamente la exposición.

  • Evitar las radiaciones ultravioleta generadas por las camas solares.

  • Las dosis de UV artificiales se acumulan a las dosis de UV del sol y refuerzan el efecto cancerígeno.

Otras causas menos frecuentes son: exposiciones repetidas a rayos X, cicatrices de enfermedades o quemaduras, exposición a algunos derivados del alquitrán y arsénico e historia familiar de cáncer de piel. Es necesario consultar al dermatólogo cuando se observen cambios en un lunar: Asimetría; bordes irregulares, cambios de color, aumento de tamaño.



¿Qué es?

El cáncer de próstata afecta principalmente a los hombres de edad avanzada, siendo el segundo de mayor incidencia en nuestro país.


¿Cuáles son las causas?

No se conocen las causas exactas del cáncer de próstata, aunque existen factores de riesgo que favorecen su desarrollo.


¿Cuáles son los factores de riesgo?

  • Edad: Es el principal factor de riesgo. Las probabilidades de tener un diagnóstico aumentan con la edad. Esta enfermedad es poco frecuente en hombres menores de 45 años.

  • Antecedentes familiares: El riesgo de un hombre es mayor si su padre o hermano tuvieron esta enfermedad.

  • Ciertos cambios de la próstata: Los hombres que tienen acúmulos de células -llamados neoplasia intraepitelial prostática de alto grado- pueden tener un riesgo mayor de cáncer de próstata. Estas células de la próstata se ven anormales al microscopio.

  • Dieta: Algunos estudios sugieren que los hombres que consumen una dieta con gran contenido de grasa animal o carne pueden tener riesgo mayor de presentar cáncer de próstata. Los hombres que consumen una dieta rica en frutas y verduras pueden tener un riesgo menor.


¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico temprano del cáncer de próstata a través de pruebas de tamizaje es controvertido ya que muchas veces se realizan tratamientos a personas con enfermedades que no causarían problemas durante su vida y que ocasionan consecuencias negativas en su salud.

El método más ampliamente difundido es la medición de PSA (Antígeno Prostático Específico), que al realizarse por análisis de sangre lo convierte en un método accesible y relativamente sencillo.


¿Cuál es el tratamiento?

En etapas iniciales de la enfermedad puede realizarse tratamiento radiante localizado a la próstata.
En etapas avanzadas de esta patología el tratamiento se realiza con hormonoterapia, que son medicamentos por vía oral en su vasta mayoría. El uso de quimioterapia se reserva para casos especiales (enfermedad hormonorefractaria).



¿Qué es?

El cáncer cervicouterino es una enfermedad que se produce cuando las células del cuello uterino comienzan a transformarse en una forma anormal. Estas transformaciones o alteraciones en las células son conocidas como “lesiones”. Existen diferentes grados de lesiones, algunas son precursoras del cáncer.


¿Puede prevenirse?

  • La vacuna contra el VPH: previene contra la infección de los VPH que causan aproximadamente el 80% de los casos de cáncer de cuello de útero. La vacuna es gratuita y obligatoria para las niñas de 11 años. Son necesarias 3 dosis para conseguir la máxima protección.


  • El Pap: el Test de Papanicolaou (conocido como PAP) es una manera sencilla y efectiva de prevenir el cáncer cervicouterino. El PAP detecta lesiones en el cuello del útero, lo que permite tratarlas antes de que se conviertan en cáncer. Se recomienda que se realicen el PAP las mujeres a partir de los 25 años.


¿Cuáles son los síntomas?

Las lesiones precancerosas y el cáncer en sus estadios tempranos generalmente no producen síntomas.


¿Cómo se lo trata?

Si el PAP detecta lesiones precancerosas en el cuello uterino, será necesaria la realización de una colposcopia y una eventual biopsia, para confirmar la existencia de la lesión.

Para las lesiones, existen diferentes tipos de tratamientos. Se definen según la particularidad de cada caso. En este caso, estamos hablando de tratamientos de lesiones precancerosas, antes del cáncer.


A través de tu colaboración podemos continuar acompañando
a pacientes y trabajando por la prevención/detección temprana